En nuestras mediaciones utilizamos el cine como punto de partida para abrir conversaciones sobre las formas en que habitamos, construimos y cuidamos los espacios compartidos. A través de ejercicios participativos, recorridos, cartografías, talleres y diálogos situados, invitamos al público a relacionar las películas con sus propias experiencias, compartir saberes y construir preguntas en colectivo. Nos interesa que cada función sea un espacio de escucha y encuentro, donde la arquitectura pueda pensarse desde la vida cotidiana, los afectos, la memoria y las relaciones que sostienen un lugar.